Historia: La mujer y el ajedrez

Por Sergio Negri

En el mes de la mujer de la mano del gran historiador y MF Sergio Negri, les compartimos unas majestuosas notas temáticas sobre diversos acontecimientos históricos del ajedrez.

Uno de ellos se trata sobre los antecedentes ante la inclusión de la pieza de la Reina en el ajedrez, su importancia está dada por ser el primer registro cultural de este fenómeno cambio se corresponde a un contexto cultural en el que, gradual y sistemáticamente, se podía observar la presencia de reinas y otras figuras femeninas de creciente protagonismo y poderío. Su aparición en el juego, en esas condiciones, debía inevitablemente suceder, para que en su interior se reflejara adecuadamente una sociedad más compleja en la que, desde luego, la mujer ocupaba su rol, que era notablemente más relevante, desde la perspectiva social y política, de lo que acontecía en Oriente. Si aquí el visir era una figura central y no existía directamente la idea de una soberana; en Occidente iría a ocurrir exactamente el fenómeno contrario.

Saquemos una conclusión inequívoca primaria, dando de paso entidad al proceso multicultural del que el juego milenario es tan idiosincrásico y se nutre: el ajedrez proviene de Oriente; y su versión modernizada, con la prototípica figura de la reina (dama), le corresponde a Occidente. Así, con aportes acumulativos, se fue consagrando el juego de tablero más fascinante que haya dado la Humanidad.

-Por otra parte María de Francia, y la bizantina Ana Comneno en una obra de carácter histórico, fueron las escritoras pioneras en incluir al ajedrez en la literatura europea. Al hacerlo, ambas supieron registrar la relevancia social y cultural del ajedrez en las cortes medievales, un juego que se difundió y adquirió reputación intelectual en geografías tan distantes que van, del extremo oriental continental (Bizancio), hasta territorios ubicados bastante más hacia el oeste del continente (Francia e Inglaterra).

María de Francia y Ana Comneno: dos talentosas mujeres que deben, y por siempre, ser reconocidas y valoradas entonces, por sus contribuciones primeras a la hora de estudiarse la evolución del vínculo del ajedrez con la literatura.